En este primer tema, los participantes explorarán la cuestión fundamental de por qué la discriminación a menudo no se reconoce inmediatamente como tal. Con ejemplos concretos, ilustrarán cómo la discriminación permanece invisible o se minimiza.
Un momento clave de aprendizaje es comprender que La discriminación no es un caso aislado ni una mala conducta individual es sino una expresión de estructuras sociales y relaciones de poderA menudo funciona sin intención consciente y, por lo tanto, se pasa por alto o se trivializa fácilmente. Para percibirlo y nombrarlo, se requiere un cambio de percepción consciente, es decir, la capacidad de reconocer conexiones estructurales más allá de las perspectivas individuales.
También aborda por qué no basta con atribuir la discriminación únicamente a prejuicios personales o a la falta de concienciación. Si bien es importante romper con los estereotipos, la discriminación persiste mientras sus raíces estructurales permanezcan intactas.
Finalmente se explica por qué afrontar la discriminación no es sólo una tarea personal sino sobre todo social y políticamente relevante.